Terapia con cannabis: Perspectivas de la Dra. Mailen De Rito

La Dra Mailen De Rito es médica pediatra, en constante formación en cannabis medicinal, que prescribe y supervisa terapias con la planta en Chubut desde hace más de cuatro años. Vive en el valle hace una década y, además de su profesión en el ámbito de la salud, es coordinadora médica en el Consultorio Cannábico y se encuentra vinculada estratégicamente con la ONG 4 Almas para asegurar a sus pacientes el acceso sostenido a extractos e inflorescencias, y efectuar un seguimiento conjunto del tratamiento indicado a los usuarios.

Mailen nos cuenta su experiencia como médica que brinda tratamientos con cannabis medicinal, su recorrido y qué perspectivas tiene para la actividad. Los mates van y vienen en la sede social de 4 Almas y el sonido del viento patagónico marca el escenario de fondo donde todo transcurre: pasado y presente.

Dra Mailen De Rito pediatra y especaialista en enconnabinología y terapéutica cannábica

El puntapié chubutense

Una ley provincial aprobada en 2016 permitió a pacientes con síndrome de Dravet (un tipo de epilepsia) tratarse con un isolado específico de aceite de cannabis: esta reglamentación fue el desencadenante de la curiosidad de Mailen por la terapia con cannabis. La sanción de la norma coincidió con la llegada de la doctora al valle, una doble novedad, y el hito que permeó su futuro profesional; a partir de allí inclinó su formación para conocer más: finalizó distintas capacitaciones sobre cannabis medicinal, entre ellas una diplomatura dictada en la Universidad Arturo Jaureche.

—Fue un shock de información que desconocía totalmente— recuerda la doctora. Pero vayamos un poco hacia atrás.

—Para mí el cannabis medicinal era una idea vaga, desde el total desconocimiento del uso, más que alguna referencia en los Simpson y algún rumor de que en Estados Unidos se utilizaba —cuenta Mailen, y este concepto se mantuvo incluso luego de que finalizara la carrera de medicina, ya que durante todo el transcurso no tuvo ningún tipo de abordaje sobre el cannabis, con una única excepción:— solamente en una de las materias, Toxicología, el cannabis se abordó como abuso de sustancia sin siquiera un esbozo de la planta como herramienta terapéutica y medicinal.

El contraste de perspectiva muestra la decantación del prohibicionismo en los enfoques institucionales, con un guiño a la situación académica actual ya que, según relata Mailen: —Tener la diplomatura en cannabis medicinal me abrió muchísimo el conocimiento y la posibilidad de poder utilizar esta herramienta como terapéutica, para poder brindar eso a los pacientes.

Desde ese puntapié, Mailen se reconoce una entusiasta de indagar cada vez más en la temática ya que es un área en continuo desarrollo de conocimientos, donde se genera evidencia constantemente, lo que brinda nuevo material por aprender.

Dra Mailen De Rito médica especialista en cannabis
Mailen De Rito durante ciclo de charlas organizado por la Facultad de Cs Jurícicas en UNPSJB

Consultorio cannábico y experiencia con pacientes

La nueva perspectiva en tratamientos con cannabis medicinal le permitió a Mailen dar sus primeros pasos en el consultorio, en casos de pacientes con epilepsia y autismo que llegaban a su consulta pediátrica con una mochila de tratamientos que no daban los resultados esperados. —Pude ver con mis propios ojos qué sucedía: previo a la terapia estaban frustrados y con efectos adversos por los fármacos y buscaban con esperanza un resultado en el cannabis medicinal— y, a pesar de los logros, están los matices del caso: el cannabis es un gran complementario y no un sustituto aunque haya veces que los pacientes tengan la idea de cambiar totalmente su tratamiento por el cannabis medicinal. —Puede llegar a ser un objetivo, una alternativa —explica Mailen—, en donde lo ideal siempre es acoplar el tratamiento de cannabis medicinal al que ya viene teniendo el paciente y a partir de ahí ver si se puede reducir o cambiar. 

La terapia con cannabis medicinal, entonces, requiere de un conocimiento integral del paciente, ya que reducir el caso clínico al síntoma deja por fuera los efectos múltiples e integrales de la planta en el organismo y en la vida de los usuarios. Mailen se explaya y nos comenta sobre la necesidad de evaluar los antecedentes personales y familiares, el motivo de la consulta, si hay otros tratamientos instaurados, pero también la actividad diaria y laboral para determinar el uso del cannabis medicinal. El conocimiento del usuario da el campo de abordaje ya que una opción de terapia son los fitopreparados, que contienen multiplicidad de compuestos presentes en el cannabis y que actúan a distintos niveles en el organismo. —La farmacoterapia (dosificaciones y acción de medicamentos) aplicada en la medicina tradicional utiliza moléculas aisladas que actúan a nivel específico en una patología y se espera determinado resultado a través de una dosis específica; la fitoterapia tiene otra lógica que el uso de fármacos —explica.

Para lograr un resultado esperado es necesaria esta visión global e integral de cada paciente. Mailen ahonda en este cambio de enfoque en donde —la farmacoterapia estandariza un producto para la mayor cantidad de pacientes y la planta viene a, digamos, a adecuar el tratamiento al paciente, al paciente de la vida real, al que tiene una familia, un trabajo, sus realidades y que no es solo una patología a tratar—. Los resultados impactan positivamente en una mejora de la calidad de vida que muchas veces no se circunscribe exclusivamente al motivo de la consulta, sino que se da en todo el contexto del paciente.

La Dra. Mailen De RIto en ciclo organizado por el club 4 Almas
La Dra. Mailen De RIto en ciclo organizado por el club 4 Almas

Una planta, múltiples tratamientos y el acento en el acceso

Existe una multiplicidad de productos que se incluyen dentro de la terapia con cannabis y van desde extractos, como cremas de aplicación local o aceites por vía oral, isolados y las propias inflorescencias, que son las flores de la planta. El tratamiento varía según cada paciente, pero la realidad en cuanto al acceso es común para el conjunto: —Se recomienda hacer el registro en el programa de REPROCANN para que el usuario esté a resguardo legal si es que va a utilizar fitoterapia, productos derivados de la planta en su integridad —indica Mailen.

Ella pone el acento en los fitopreparados, ya que —hay otros productos que no requieren el registro en el programa y que están disponibles en farmacias—; estos son los casos de aceites isolados como el Charlotte, que están incluidos en el vademécum provincial y cubiertos por la obra social. Por fuera queda un espectro importante del tratamiento con las dificultades de acceso que esto trae aparejado.

—Si bien la situación general ha ido cambiando para bien con el tiempo, con el trabajo de la comunidad cannábica, con democratizar el acceso al cannabis medicinal —matiza Mailen—, encontrar un producto seguro y adecuado para el paciente a veces no es sencillo.

Entre las diversas dificultades, la doctora menciona la estabilidad de los productos, en donde la cepa y el procesamiento (en caso de haberlo) tienen que sostenerse en el tiempo para garantizar el resultado de las terapias. Esto quiere decir que las inflorescencias para vaporización tienen que ser de la misma genética o el aceite tiene que contener la misma composición de cannabinoides.

—También siempre está el factor económico. El acceso al cannabis medicinal no está cubierto por obras sociales —recalca.

Perspectivas para el área de la salud

A pesar de las dificultades, el balance de Mailen es positivo, aunque todavía queda camino por recorrer: —Hemos avanzado mucho en los procesos de calidad del cannabis medicinal; tenemos infinidad de ONGs de la salud que han invertido mucho trabajo en poder profundizar más en la temática y en la calidad de los productos, en involucrarse con los pacientes, ofrecer una contención, brindar asesoramiento—; pero, en paralelo, la realidad institucional y estatal no termina de definir las condiciones para una inserción definitiva del cannabis medicinal. —Salen nuevas resoluciones que parecieran tener un espíritu de mejorar procesos de calidad, pero en un contexto en donde todavía los pacientes están desprotegidos legalmente, no se está brindando el sentido primordial, que es el acceso a la salud— explica la doctora.

Mailen reconoce que todavía existen prejuicios que hay que abordar con información, conocimiento y capacitación. —Me gustaría que el cannabis esté integrado al resto de la medicina, que sea un complemento que ayude cada vez a más pacientes a poder encontrar una mejor calidad de vida —ella señala que es una medicina ancestral demonizada;— la planta tiene infinidad de usos y de beneficios para la sociedad que me parece que son fundamentales para poder seguir construyendo una sociedad y un mundo mejor. Así suene utópico, me parece que es lo que todos queremos en el fondo, ¿no?

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