Entrevista a Damián Dominguez: Presidente de 4 Almas

¿Cómo surgió 4 Almas?
La iniciativa surgió de una charla con Horacio —socio y cultivador principal del club— en una cena en mi casa. En esos momentos estaba vigente hacía muy poco tiempo el registro del programa de cannabis —REPROCANN— y, dentro del marco legal aprobado recientemente, Horacio me cuenta la amplitud que el acceso al cannabis medicinal comenzaba a tener: una persona puede cultivar legalmente en su domicilio hasta nueve plantas de cannabis para uso medicinal; indagamos sobre los distintos formatos que prevé el registro: uno de ellos eran las ONG de la salud y dentro de esa figura veíamos la posibilidad de hacer un club de cultivo.
¿Cuáles fueron tus primeras ideas al pensar en la posibilidad de crear un club?
Bueno, mi profesión es abogado y fui criado dentro de un prohibicionismo. Lo que se me vino a la cabeza fue «che, pero hay un riesgo, no hay un riesgo, hasta qué punto uno puede”. Horacio, con su conocimiento de usuario y de persona inscripta en el REPROCANN me supo poner en palabras lo que entendía sobre las facultades que le otorgaba el programa, pero necesitaba una visión desde lo legal. Para ello me tuve que sentar a leer al respecto, instruirme, poder materializar la idea de un club de cultivo que en ese momento era impensado poder hacer.
Después, el segundo paso era resolver quiénes iban a ser parte del proyecto y ahí surgió la idea de conformar un equipo que además del aspecto laboral incluyera la confianza, lo que en términos jurídicos se denomina afectio societatis, que es la intención de los miembros de formar parte de una causa común.

¿Cambió en algo 4 Almas desde la idea original?
Al momento de nacer 4 Almas no teníamos como horizonte ser un dispositivo de acceso seguro al cannabis medicinal. En ese entonces vislumbramos un espacio donde el usuario de cannabis terapéutico pueda acceder a variedades de genéticas, tener información sobre qué era lo que estaba consumiendo, sobre los tipos de usos que tiene el cannabis más allá de la combustión.
A medida que avanzamos nos encontramos con la realidad de las personas que utilizan el cannabis medicinal y con la responsabilidad de no solamente cultivar sino también dar respuesta a quienes requieren de un derivado como el aceite, producido por Mauricio, y contención. Comenzamos a escuchar y a descubrir lo bien que la terapéutica cannabica le hace a la salud de esas personas y a las familias de esas personas. Y ahí es donde realmente uno también encuentra un sentido y algo que conmueve.
¿Cuál es tu rol en el club?
Principalmente aporto seguridad en términos jurídicos, en la interpretación de todo el andamiaje, cantidad de de normativas, resoluciones, reglamentaciones que ha habido desde la regulación del cannabis hasta hoy. Si bien mi rol institucional que ejerzo en lo cotidiano es amplio, una de las tareas es vincularme con quien tiene un interés asociativo con el club y, específicamente acá en nuestro espacio, es encontrarme con el grupo y mantener reuniones semanales donde nos ponemos al día y proyectamos una agenda. No hay una toma de decisión sin un consenso, sin un encuentro previo.
Aporto también la posibilidad de posicionar a 4 Almas dentro de todo espacio público y privado, en donde podamos vincularnos ya sea con el Estado, con organizaciones intermedias, asociaciones o clubes similares a nuestros formatos, espacios nacionales o instituciones académicas.

¿Qué es lo más satisfactorio?
Nosotros siempre marcamos que si bien tenemos un deseo, una proyección, siempre fuimos conscientes de que la construcción de nuestro espacio se iba a dar escalonadamente. Así logramos que nuestros cultivos y procesos tecnológicos mejoran, y principalmente empezamos a creer que podíamos ampliar las posibilidades del territorio en el que estamos, a varios cientos de kilómetros de los lugares donde suceden las cosas quizás más relevantes a nivel país, que podíamos desde la Patagonia, desde nuestra ciudad de Trelew, comenzar a dar esas esas discusiones.
Esa gran satisfacción la que sentimos cuando participamos de un hecho de relevancia, de un encuentro, una gesta. Me emociona el proyecto y ver a mis socios con esa alegría; es un reconocimiento que nos damos a nosotros mismos de haber logrado ese paso.
¿Cómo ves el futuro de 4 Almas?
Lo que veo es un futuro prometedor, con perspectiva de crecimiento. Hemos logrado sostener la estructura y hemos posibilitado la generación de muchas herramientas que nos otorgan legitimidad y que nos otorgan un reconocimiento, un recorrido. Hemos logrado una vinculación médica importante en la provincia y en la región, lo que nos abrió la posibilidad de ser un espacio donde recurren los profesionales de la salud y sus pacientes, como un lugar de acompañamiento, contención y educación en el uso del cannabis.
Veo la posibilidad de que nuestro proceso, que tiene un valor tecnológico y productivo, pueda tomar un vuelo industrial y quizás de una vez por todas aquellos que anhelan vivir del cannabis puedan hacerlo.
¿Cómo soñas el futuro del cannabis?
Creo que vamos encaminados a poder seguir demostrando que el cannabis medicinal debe estar enmarcado en un uso adulto; todas las personas que acceden a este tipo de dispositivos lo comienzan a entender de esa forma. Nuestro horizonte está ubicado en discutir la modificación de la ley 23.737, que es la ley punitiva, la ley de estupefacientes, donde el cannabis todavía figura dentro del listado de sustancias prohibidas. Creo que lo que falta es una política pública clara en términos de educación.
Entiendo que mucho del estado de cosas actuales viene dado a partir de un largo prohibicionismo, y que la regulación enmarcada primeramente en parámetros medicinales logró de a poco ampliarse a medida que se daban investigaciones, ensayos clínicos y resultados, y en la medida en que instituciones estatales comenzaron a registrar y conocer el trabajo de un montón de cultivadores que en la clandestinidad desarrollaron genéticas para que las personas que necesitan un tipo de cannabis específico puedan acceder a la misma y sostener sus tratamientos.

¿Cómo se vincula 4 Almas con otros actores del cannabis medicinal?
Nos propusimos empezar a informar debidamente respecto a las posibilidades que daban la ley 27.350 y el registro al programa de cannabis, y difundir cuál era nuestro deseo en 4 Almas y qué posibilidades podía encontrar aquella persona que se interese por nuestro espacio para acceder a él. Eso comenzó a darnos una perspectiva de comunicación y en ese recorrido, se abrieron nuevas posibilidades vinculares al poder conocer espacios similares al nuestro a nivel país.
Hemos participado de varias exposiciones nacionales como la Expo Cáñamo en San Luis. Personalmente he participado de la Expo Industrial en la ciudad de Mar del Plata, con los chicos hemos ido a la Expo Cannabis en varias oportunidades. Hemos logrado posicionar a 4 Almas dentro de los escenarios de esos espacios brindando información sobre qué es lo que hacemos en este lugar de la Patagonia y nos transformamos en referentes de consulta con mayor amplitud después de haber participado en la gesta de la primera ley a nivel país —Ley Salomé— que logra la autonomía, un registro y una agencia industrial.
En el ámbito local participamos de diversos espacios e instituciones, puedo mencionar una charla en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco —UNPSJB— donde gracias a la invitación de la Facultad de Ciencias Jurídicas presentamos la situación actual en materia legal del cannabis en la región y el caso de nuestro club, lo que abrió la posibilidad para un convenio de cooperación entre dicha unidad académica y 4 Almas.
¿Te acordas de tus primeros conceptos alrededor del cannabis? ¿Sentís que se modificó?
A mis 18 años tuve mi primer acercamiento al cannabis, en ese momento la marihuana era lo que se denominaba. Por supuesto que en ese entonces el cannabis que se conocía o por lo menos lo que yo entendía por cannabis era el prensado. Me daba cuenta que eso no era muy sano, a veces tenía hongos, semillas y ramas.
Al conocer la flor de cannabis me doy cuenta que eso es totalmente lo contrario a lo que yo había usado, y encuentro algo más salubre. Yo ya entendía o comenzaba a darme cuenta de que esto no podía ser una droga y el mayor desafío que encontraba era la comunicación con mi círculo cercano criado con un prohibicionismo absoluto. Cuando me encontré en el rol dentro de 4 Almas pude abordarlo de otra manera, llevarlos a charlas de profesionales que hablaban sobre el cannabis y los beneficios en la salud y las posibilidades que puede dar como industria; ahí han cambiado su perspectiva. De hecho, el médico de cabecera de mi papá está asociado a 4 Almas.