A dos años de la ley Salomé: un aniversario con gusto a poco
Se cumplen dos años de la aprobación de la Ley N° I790, conocida como ley Salomé, por la Legislatura chubutense, y de manera unánime, el nuevo aniversario de la existencia de la norma vuelve a plantear la postergación y los reclamos del sector. Y es que, a pesar del gran avance que significó contar con un régimen que integre tanto a la salud como a la industria del cannabis, la falta de reglamentación vuelve inefectiva la norma y la incertidumbre crece en quienes apuestan y apostaron por la planta.
Chubut es pionero en la materia: a partir de 2016, la sucesión de avances en normativas volvió a la zona una suerte de oasis en la historia nacional; pero en estos dos últimos años hubo otras leyes que, inspiradas en la provincia patagónica, crearon su propio cuerpo normativo para impulsar el sector.
Mendoza y la legislación cannábica
Cuando en abril de 2025, a poco más de medio año de la aprobación de la ley Salomé, la legislatura mendocina trataba su propia norma, fue inevitable la comparación. Ese mes la provincia cordillerana aprobó la Ley N° 9617, impulsada por Alfredo Cornejo, y en septiembre de ese mismo año, cuando se cumplió el primer aniversario de la Ley Salomé, Mendoza reglamentó la propia a través del Decreto Nº 1928. Una fecha que las hermana y que les recuerda a los chubutenses que la voluntad política es crucial.
En Mendoza existe hoy el Registro del Cannabis y Cáñamo Industrial, una institución que al igual que su par en la propuesta chubutense, autoriza y fiscaliza a las personas físicas y jurídicas en torno a la salud y a la industria. Desde septiembre de 2025 en Mendoza se puede sembrar, cultivar, transportar, almacenar y producir inflorescencias y derivados con fines medicinales dando el marco para la producción, distribución y comercialización de cannabis. Pero no sólo esto, el ámbito productivo y científico se ve robustecido por el proyecto para crear un Banco de Germoplasma de Cannabis que se encargue de conservar las genéticas locales.
Salta suma su propia norma
Salta se suma a la lista de provincias que regionalizan las reglas sobre el sector cannábico. En un nuevo paralelismo con Chubut, aprobó en septiembre de 2025 y con respaldo unánime la ley N° 8505 dando paso a la creación del Registro Provincial de Cannabis Medicinal cuyo funcionamiento es análogo a las funciones propuestas en Chubut y ya en funcionamiento en Mendoza. Pero, tal como el ejemplo anterior, los paralelismos terminan acá: en agosto de 2026 y a casi un año de su sanción, la provincia reglamentó la norma mediante el Decreto 477/2026.
Cabe aclarar que si bien los avances en materia regulatoria le dan a Salta la delantera sobre Chubut, la propuesta legal es mucho más acotada y sólo se centra en la faceta medicinal dejando por fuera el ala industrial, lo que crea una fuerte dependencia de habilitaciones nacionales para poder producir. Este punto, a efectos prácticos, choca de frente con cierto impulso que tuvo como espíritu la sanción de la norma que fue evitar y dar respuestas a las demoras existentes durante ese periodo para los registros nacionales, el popular REPROCANN, de usuarios de cannabis medicinal.
Chaco se espeja en Chubut
La influencia de la Ley Salomé encontró eco en una de las provincias más alejadas de la Patagonia, donde la norma chubutense sirvió de modelo para legislar tanto el acceso a la salud como la producción de cannabis. La propuesta en Chaco fue concreta y se delineó en el proyecto de ley 1442/25 que creaba dos organismos: la Agencia Chaqueña de Cannabis y Cáñamo (Accyc), un organismo autárquico bajo el Ministerio de Producción, y el Registro Provincial del Cannabis, Cáñamo y Acceso Seguro (Reproccas). Además y de modo análogo, la ley abarcaba a pacientes, autocultivadores, cultivadores solidarios, ONGs, asociaciones civiles, cooperativas, PyMES, farmacias, laboratorios y productores industriales, vale decir, todo el arco implicado.
Si bien la ley fue aprobada en noviembre de 2025 por unanimidad por la legislatura provincial, la misma corrió con la misma suerte que Chubut en un nuevo paralelismo, pero esta vez más explícito: a principios de diciembre el gobernador Leandro Zdero vetó la ley yendo incluso en contra de legisladores oficialistas. Según fuentes locales, el ejecutivo cuestionó el mecanismo de financiamiento y las competencias federales, lo que dio paso al veto que aún hoy está vigente.
La ley pionera en el cajón del ejecutivo
El sector cannábico de Chubut siempre se caracterizó por su rebeldía y su capacidad de acción; basta recordar que en la cordillera provincial se dieron los cultivos más notorios y que, gracias a avances legales previos, se crearon áreas científicas especializadas que aportaron estudios medicinales, laboratorios y genéticas locales, todo en acompañamiento de cultivadores que trabajaron con la planta por su cuenta y a pesar de las persecuciones.
Estas iniciativas crearon una formidable estructura de personas y de conocimiento que hoy por hoy, padecen la incertidumbre legal que la falta de reglamentación de la ley Salomé implica. En la antesala de este segundo aniversario, pacientes, profesionales de la salud, productores y organizaciones vinculadas a la norma hicieron pública una carta en la que reclaman al Gobierno provincial su urgente reglamentación. El texto recuerda que la ley fue sancionada por unanimidad y advierte que la reglamentación es apenas el punto de partida, por lo que cada día de demora suma más tiempo a una implementación que ya lleva casi dos años de espera. «No estamos solicitando privilegios ni excepciones», aclaran los firmantes, que sólo piden que una ley sancionada pueda aplicarse.
Seguramente la reflexión que resume el ánimo del sector es la dada por Isabel Bark, redactora de la ley, en el stream Patagónicas en flor, en mayo de este año: «cada día y cada mes que pasa lo que estamos perdiendo son actores fundamentales dentro de esta industria, porque no tienen la capacidad para ponerse a cultivar (…) mientras esto más se dilate los vamos a perder a todos, entonces se va a reglamentar una ley para crear una agencia que regule a productores que no van a existir» pero, claro está, nos quedamos con la siguiente frase de Isa durante el mismo stream: «No vamos a frenar la lucha, las de Mamá Cultiva nos enseñaron cómo se hace, fueron las primeras en meter una planta de cannabis en el Congreso y hoy tenemos una ley nacional».